Ya no hay sitio



Ya no hay sitio,
para vivir en tu pestaña,
ni de existir a medias,
sin estar demás y cerca de oponerme.

Ya no hay sitio para sostener la idea,
de sostener tu mano adulta.
No hay más para un cielo entero,
ni para el recuerdo tirado de tu lentejuela.

Ya no hay sitio,
Únicamente en el lábil escrito,
con la intensión tan solo de permanecer.

No hay más para estar,
ni más para formular un saludo,
para así aprisa sorprender tu espalda,
en donde no hay más que la caída de mi tarde.

Ya no hay sitio,
mientras los lugares en los que el mundo te toco perecen,
mientras hago propia tu juventud,
y tú estilo de no envejecer para mí.

Humberto Velasquez Jimenez
7/Noviembre/2015
9:37 p.m.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Amanecí

El día que quieras

Tócame